La ermita está situada a 17 Km. de Badajoz, y a pesar de que la primera construcción dataría del S. XIV o XV, puede que fuese anterior.

 

La actual es fruto de la remodelación llevada a cabo en el S. XIX por el arquitecto municipal Tomás Brioso Mapellí.

 

Exteriormente es de sencilla construcción, con atrio circundado por una verja, presentando una españada en la fachada que contiene la campana, vano a modo de rosetón, tejado a dos aguas y cúpula con cubierta piramidal.

 

Interiormente la planta rectangular con coro alto a los pies se cubre con bóveda de cañón. El prebiterio tiene una cúpula con pinturas, murales y el magnífico retablo es característico portugués con estilo del S. XVIII, realizado en mármol de Borba.

 

Su caracter rococó se caracteriza por sus formas curvilíneas y columnas con capiteles corintios. En el centro se encuentra la hornacina que contiene la imagen de la Virgen.

 

Parece ser que desde 1886 también funcionaba como hospedería, adaptándose algunas de sus dependencias, momento en que estuvo en ella la ilustre poetisa extremeña Carolina Coronado.